Luego de 30 años de servicio en la Policía de Puerto Rico, David Ortiz se retiró con el rango de capitán. En éste trabajo explica los altos y bajos de la profesión policial y discute la mejor forma de hacer cumplir las leyes respetando a los ciudadanos. Este es un retrato sociológico y sicológico del pueblo puertorriqueño, que servirá de inspiración a futuros agentes de orden público al tiempo de ayudar a la ciudadanía a entender la difícil tarea que tienen quienes escojan la policía como su profesión.